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Patriotismo en Europa

Fernando Z. Torres. Hace exactamente doce días que daba comienzo la campaña electoral para las elecciones europeas de 2014. Precisamente el 9 de mayo de hace 64 años, Robert Schuman, ministro de asuntos exteriores francés, ponía la primera piedra de lo que hoy es la Unión europea. Él, junto con Jean Monnet, Konrad Adenauer y De Gasperi, conformaron las bases de un ente supranacional, la CECA, orientado a terminar con el odio individualista heredado de la II Guerra mundial, para dar paso a un futuro puesto en manos de personas con altura de miras que devolviera al hombre aquello de lo que él mismo se privó: la libertad y la paz. Pocas efemérides han sido tan vilipendiadas, como aquella que tiene que ver con el famoso y brillante discurso de Schuman. Los españoles, siempre dispuestos a lo mejor y lo peor. El comportamiento de los dos “grandes” partidos españoles en la antesala de los comicios no puede estar siendo más bochornoso y dista mucho de lo que se espera de las dos formaciones de referencia en España. “La campaña del machismo” ha enturbiado el verdadero significado de esta convocatoria, de tal forma que si los padres de la Unión levantaran la cabeza seguramente propondrían la expulsión de España a perpetuidad por irresponsable. Ha quedado claro que ni al PP ni al PSOE interesa mostrar el significado de lo que nos jugamos. Conocen de la ínfima participación que se vaticina y se conforman con la victoria de los mediocres pues, ¿qué legitimidad puede tener la victoria en las urnas cuando un 60% del censo electoral se queda en casa? Poco les importa esta cuestión que se cae por su propio peso. Ellos están contentos así. Dan por seguro que de ese puñado de votantes la mayoría practicará, una vez más, el hooliganismo bipartidista y elegirán por miedo: “no vaya a ser que salgan los otros”. Siempre me fascinó este argumento por irrefutable. En mi artículo #25M Las elecciones de la ira, dejé caer que el electorado votaría en clave nacional, castigando severamente al PP por su gestión de la crisis cuyo alcance no toca juzgar a quien suscribe, pero sí respecto de lo que advertí antes de las generales: era imposible cumplir el programa blandido por los populares. Parece que me equivoqué y el correctivo consistirá en mirar para otro lado, dedicándose la jornada dominical a otros menesteres distintos del de depositar la papeleta. Pero no sólo se incumplen promesas electorales. España está a la cabeza, únicamente detrás de Italia y Grecia, en vulneración de las directivas de Bruselas, lo que se traduce en la apertura de 60 procedimientos por infracción, doblando la media europea. Esta información se desprende del último marcador comunitario del mercado único, cuyos últimos datos son de noviembre de 2013. Así ocurrió, por ejemplo, con la Ley general para la defensa de los consumidores que adaptó la normativa comunitaria en esta materia al Derecho español, cuyo retraso en adoptarse fue manifiestamente excesivo. Lo anterior nos lleva a preguntarnos acerca del porqué del interés de PP y PSOE en resultar elegidos, si después no velan por el cumplimiento del Derecho comunitario con la debida diligencia. Es del todo absurdo pretender formar parte de un organismo que nos hace perder soberanía como nación, para mostrar indiferencia cuando debemos dar cumplimiento a sus directrices. ¿Interés entonces sólo en figurar? ¿Por qué no damos la oportunidad a otros, que aprovechen con ilusión la oportunidad de defender nuestros intereses en Europa? Algunos piensan que el patriotismo radica en enarbolar una bandera…otros ni siquiera son capaces de hacer eso y se derriten exhibiendo enseñas de otro tiempo, de otros lugares y de dudosos significados. Más allá de todo, ser patriota consiste en defender los intereses de los ciudadanos de una nación. Patriotismo en Europa. Eso es lo que se vota el #25M. La capacidad de defender esta idea fundamental es la que debe prevalecer a la hora de introducir el voto. Haced lo que estiméis oportuno. Yo iré a votar. Ejercer este derecho, en apariencia insignificante, se ha convertido en un deber ineludible de honda responsabilidad

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