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Diario YA

En la Semana Santa del 2018.

La Capilla del Cristo de la Penas, gracias a la Iglesia de San Juan del Hospital, conserva su espíritu de 7 siglos

Daniel Ponce Alegre.
Teólogo. Pontificio Instituto Oriental.

La Orden de San Juan del Hospital de Jerusalén, creada para la protección física frente al Islam y la formación espiritual frente a las falsas enseñanzas del judaísmo y de las filosofías paganas, fue fundada por piadosos caballeros y comerciantes que situaron en Jerusalén, cerca de la Basílica del Santo Sepulcro y de los centros de estudios teológicos, el primer Hospital de la Orden y en él una Capilla. La Iglesia de San Juan del Hospital, que se erigió en Valencia en el año 1238, tras la liberación del yugo islámico por el Rey Jaime I, siguió el mismo espíritu y modelo; y éste aún hoy inspira a sus miembros.

El concepto de Hospital, no tenía en la antigüedad medieval el mismo significado que en la actualidad sino que englobaba los cuidados por razón de la edad, enfermedad, abandono espiritual o del cuerpo, y soledad. Para esta obligación, la Orden del Hospital levantó una pequeña capilla - ermita en el exterior del complejo monástico - asistencial, dedicada a una advocación que moviera a los transeúntes a dar culto, piadosa compañía y dádivas que apoyaran la labor. El cuidado de esta Capilla, sostenida por generosos donantes de variada condición social, era llevado a cabo por fieles que con el tiempo formaron una Hermandad en Cristo Jesús con un fin determinado: fortalecer la Fe en un contexto histórico muy concreto de manifiesta adversidad contra el cristianismo por parte del islam, del judaísmo y del paganismo.

La Iglesia de San Juan del Hospital en Valencia, que como hemos dicho fue fundada por los caballeros sanjuanistas u hospitalarios tras la Reconquista de Valencia por el Rey Templario Jaime I en el año 1238 ( siendo la primera iglesia de Valencia tras dicha liberación de una trilogía de iglesias entre las que se encontraban la de la Orden del Temple y la Castrense de Santo Domingo de Guzmán o de los dominicos ), formó todo un Complejo Hospitalario que se componía de una Iglesia reducida, enfermería, zona conventual, zona de noviciado o formación y cementerio, unido por patios y pasadizos que confluían en una Capilla con una imagen " austera y desgarradora ": El Cristo de las Penas y que originó la primera hermandad o cofradía de Valencia cuya misión principal era cuidar de los cautivos, recaudar fondos para liberarlos si fuera el caso en el día de Jueves Santo y dar formación cristiana sólida a los fieles.

Una visión más amplia del fenómeno de las hermandades o cofradías en toda Europa nos ayudará a entender mejor la importancia de ellas. Las órdenes militares fueron cofradías o hermandades de caballeros que unían un fin asistencial y religioso  ( como unían la naturaleza monástico - militar de sus miembros ): la misión de hacer frente al infiel.

El movimiento de ampliaciones del espacio europeo " la Cristiandad ", estudiado de forma magistral y muy pormenorizada en La Historia Social y Económica de España de Jaime Vicens Vives, se desarrolló en el espacio que a mediados del S. X estaba constituido por la Cristiandad Latina, también denominada Sociedad Cristiana Occidental, y durante el espacio de los siglos XI al XIII no se detuvo, pese a que se vio necesitada de organizarse en reinos e incluso defenderse.

La ampliación del espacio en la Península Ibérica ( Hispania ) alcanzó el máximo con la Reconquista; destacando la difusión del espíritu de Cruzada frente a los tres intentos de conquista: almorávides, almohades y benimerines, del siglo XII al XIV. En este contexto aparece la particularidad de la Cristiandad Medieval: Las Órdenes Militares. Fueron cofradías o hermandades de caballeros creadas frente a la pérdida de soberanía y libertad bajo el islam, siendo su mayor manifestación monástico - espiritual la Orden del Císter, de característica austeridad y laboriosidad benedictina. El espíritu guerrero elevaba como modelos de vida ejemplares al lado de la vida contemplativa del monje, la vida activa del caballero y del comerciante, cuya fuerza protege al pobre y desvalido, poniendo la acción militar en un fin defensivo y la vida de hermandad en una Escuela de Vida " Schola Christi ", vida de oración y contemplación, y a su vez vida de servicio a los hermanos, a la Cristiandad y a la Iglesia.

Todo esto queda sintetizado, como en una pequeña semilla, en la Capilla del Cristo de las Penas que se encuentra en la Iglesia de San Juan del Hospital de Valencia.