Home

Diario YA


 

EUTANASIA

La palabra  eutanasia es un eufemismo, que esconde una terrible  realidad, porque no es un homicidio piadoso, sino  causar directamente la muerte, sin dolor, de un enfermo incurable, de una persona  minusválida, o anciana: quitar la   vida con una intervención médica, de ordinario administrando un fármaco, eutanasia positiva, puede estar provocada por el mismo sujeto, entonces se trata de un suicidio asistido. Existe también la llamada eutanasia eugenésica cuya finalidad es eliminar de la sociedad a las personas con una vida sin valor. Es la que practicaban los nazis con el fín purificar la raza aria de todas las impurezas y lograr la superioridad racial. La eutanasia propiamente dicha es una acción inmoral, porque tiene como finalidad eliminar  una vida humana.
Esta ley de Eutanasia que entre en vigor este 24 de Junio 2021, trae varias consecuencias muy graves para una sociedad como la española inmersa en un invierno demográfico: una desvaloración de la vida humana, lo que provocaría la eutanasia eugenésica.
Con frecuencia la eutanasia  encubre  intereses económicos, haciéndolos pasar por piadosos ( herencias). La eutanasia supone una  desvalorización de la profesión médica, además de una  desconfianza  ante los cuidados paliativos terapéuticos, especialmente en el caso de ancianos o enfermos graves, además  va  en contra de los progresos en la Medicina, porque ataca de base el llamado juramento hipocrático ( Hipócrates  siglo V, antes de Cristo); no suministraré ningún veneno a nadir, aunque me lo pidan, ni tomaré nunca la iniciativa para sugerir tal cosa
La inmoralidad radical de la eutanasia no es una cuestión religiosa, como afirman los partidarios, todo lo contrario un mínimo sentido de la humanidad permite  afirmar que la eutanasia no es progreso, sino todo lo contrario.
Antes de la aparición del Cristianismo, ya   pensadores como el utópico Platón  eran partidarios  con razones jurídica de cuidar   solo a los ciudadanos sanos de cuerpo y dejar morir a quienes no sean sanos.  Lo mismo que hacen algunos pueblos hoy que dejan morir  por inanición a los ancianos o enfermos graves. La realidad es que el Cristianismo en Roma pagana era admirado precisamente por el cuidado de los enfermos mas graves.
 No faltaban hombres y mujeres que recogían a los enfermos abanados en las calles, como la Madre Teresa y sus Misioneras de la Caridad hoy. La disminución del dolor es una actividad completamente lícita y ética, tanto  con una enfermedad curable como con los moribundos: Cuidados paliativos.

Fidel García Martínez

Etiquetas:eutanasia