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La propuesta de Kadima, liderado por Livni, inadecuada al carecer de apoyos necesarios

El Likud rechaza la coalición rotativa

Redacción Madrid. 11 de febrero. Los miembros del Likud, segunda fuerza política tras las elecciones de ayer en Israel, y a tan sólo un escaño del partido vencedor, el Kadima, rechazaron hoy la posibilidad de formar una coalición rotatoria entre su líder, Benjamin Netanyahu, y la del Kadima, Tzipi Livni.

   Ya se estableció una coalición de este tipo en Israel en 1984 bajo el liderazgo de Yitzhak Shamir y de Shimon Peres, por lo que el actual vencedor de los comicios propuso establecer el mismo pacto, dadas las dificultades para formar un nuevo Gobierno a causa de la fragmentación del Parlamento, conocido como Knesset.

   Aun así, los dirigentes del Likud aseguraron que no hay ninguna posibilidad de establecer un acuerdo de esas características dado que los partidos considerados de derechas han conseguido 65 escaños y los de centro e izquierda, liderados por Livni, tan sólo 55.

   "No habrá rotación", advirtió hoy el congresista Silvan Shalom a la Radio del Ejército. "Ese método se escoge cuando hay un equilibrio de 60-60 (escaños) entre los bloques, y ese no es el caso ahora. La victoria está clara", afirmó.

   Por su parte, el actual ministro del Interior, Meir Sheetrit, también del Kadima, explicó que un acuerdo "de dos años para Livni y dos años para Bibi (Netanyahu)" sería problemático. "La rotación es un asunto negativo, el tipo de experimento para encuadrar la situación en una forma que generalmente no tiene éxito. Sugiero que dejemos de experimentar con el Estado", añadió.

Etiquetas:Israel