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¿Estado propio de Macedonia?

Daniel Ponce. Los primeros señores de las ciudades de Macedonia, situadas entre la Tracia y las ciudades - estado de la Península Helénica, procedían de un clan guerrero: los Argéadas. Originariamente, procedían del sur, es decir eran griegos.

El poeta Hesíodo concede a los macedonios una ascendencia mitológica que los convierte en primos de los héroes griegos y descendientes de Zéus, lo que simboliza y refleja relación de parentesco real. Los hermanos Macedón y Magnes eran, como relata la genealogía encontrada en el fragmentario Catálogo de la mujeres de Hesíodo, hijos de Zéus, y se dice que a ambos les gustaban los caballos y vivían cerca del Olimpo, características éstas de los macedonios. Eran primos de los griegos porque su madre, Tiria, esposa y hermana de Zéus, pues ambos eran hijos de Deucalión y éste de Prometeo, era hermana de Heleno, el padre de los tres legendarios héroes griegos: Dorio, los dorios, Juto, de los jonios, y Eolo, de los eolios y posteriormente de los corintios.

La familia real macedonia, más próxima que los otros clanes a los griegos, se vio obligada a demostrar su helenismo cuando Alejandro I, el hijo de Filipo II, rey de Macedonia, se dirigió al Olimpo para participar en los Juegos. Sus competidores se quejaron de que se le permitiera pues sólo lo podían hacer helenos, él recurrió a su Genealogía y fue declarado griego por los organizadores, puesto que ganó por su extraordinaria destreza y fortaleza puede ser que el motivo para excluir a Alejandro fuera otro que el étnico. Así quedó constancia para la eternidad del origen común de todas las ciudades helenas. Los Argéadas conquistaron el territorio situado alrededor del Golfo Termaico.

En el año c. 550 a. C. nos encontramos con el primer rey macedonio, Amintas I, el último fue Filipo II, el padre de Alejandro Magno, en el año c. 336 a. C.: ese es el tiempo de reyes macedonios propios, y que en realidad no lo eran tales como hemos visto pues su origen común fue heleno. En este periodo se produjo un hecho crucial que afectó no sólo a los pueblos helenos sino a la Historia de la Humanidad, registrada incluso en las Sagradas Escrituras, en el Libro de Daniel. En el año 380 a. C., cuando la crisis era terrible para todas las ciudades helenas, se hacía cada vez más evidente, la necesidad hace virtud, que sólo sobrevivirían bajo la única bandera de la identidad griega compartida. El Panhelenismo, era la vía de cohesión y prosperidad. Un ateniense llamado Isócrates, maestro de retórica y orador, publicó su Panegírico: discurso escrito en el que pedía que todas las ciudades griegas reconocieran su herencia común. El Festival Panegírico se convirtió con el tiempo en una de las denominaciones del Festival Panhelénico.

Atenas debía liderar en lo cultural, pues había hecho del término griego un concepto que no sólo se aplicaba a las ciudades helenas, sino una forma de pensar transfronteriza e intercultural. Con Isócrates, se produce un a renovación del concepto que ya había expuesto Pericles, pero en esta ocasión a toda la unidad panhelénica como generadora de prosperidad y riquezas y defensiva frente a los inhumanos persas de oriente representados por Artajerjes: la historia se repite con otros nombres. La llamada al Panhelenismo fue respondida sorprendentemente por un macedonio, Filipo II, en el año 359 a. C., padre de Alejandro como hemos visto y principio de la prosperidad helena y fuente de gran pensamiento para toda la humanidad.

Como conclusión, sólo añadir que el término griego Idios se traduce como " propio ", de ahí la palabra idiosincrasia o idiopatia, e incluso Idiota: aquel que se encierra en sí mismo, en su mediocre y vacua realidad, y en su ignorancia pomposa y fatua. ¡ No seamos idiotas, aprendamos de la Historia con la ayuda de Dios, Jahvé, y de su Cristo, otro término heleno. Amén.

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