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LOS LIBANESES DECIDEN EL FUTURO GOBIERNO EN LAS URNAS

Una victoria de Hezbolá pondría a prueba la veracidad de las palabras de Obama

Redacción Madrid. 7 de junio. Mientras que las elecciones al Parlamento Europeo copan la atención en el Viejo Continente, al otro lado del Mediterráneo, en Líbano, hoy también se debate su futuro gobierno. Todos los vuelos a Beirut están copados y la mayoría de los hoteles en la ciudad están reservados debido a que decenas de miles de libaneses que viven en el extranjero han regresado a su país para participar en las elecciones legislativas del próximo domingo.
 
A lo largo de la campaña, los partidos políticos han sido objeto de críticas y se han acusado mutuamente de gastar millones ofreciendo viajes gratis a Beirut a cambio de votos.
 
"Yo creo que aquí se ha gastado una enorme cantidad de dinero, ha sido un gasto por habitante mayor que en cualquier parte para cualquier elección en el mundo", dice Karim Makdisi, un analista político de la Universidad Americana de Beirut.
 
Pero a pesar de esa afirmación, Rima, una estudiante de la Universidad de Harvard en Estados Unidos, asegura que ella ha pagado por su billete para regresar a casa. "Yo tenía que ser parte de este momento histórico, nuestro futuro va a ser decidido", agrega la joven a su llegada al abarrotado Aeropuerto Internacional Rafik Hariri. Rima ve este viaje de regreso como un deber moral para votar por la coalición llamada "14 de Marzo", respaldada por Estados Unidos -la misma gente que le concedió una beca para realizar sus estudios en Harvard-. "Voy a votar por la gente que apoya a los jóvenes, por quienes creo que nos ofrecerán un mejor futuro", explica.
 
En los suburbios del sur de Beirut, a unos 15 minutos de distancia del aeropuerto, Ayman, estudiante de Informática en la Universidad Americana-Libanesa, dio razones similares para votar por el bloque opositor liderado por el grupo chiita Hezbolá y respaldado por Irán y Siria. "Ellos se interesan por la gente joven, ellos nos dan becas que podemos usar para estudiar donde queramos, ellos quieren asegurarse de que tengamos una buena educación", asegura.
 
"Lo menos que puedo hacer es darles mi voto", añade.
 
El grito de guerra de Hezbolá es la resistencia contra Israel, lo que sigue siendo uno de los más importantes atractivos del grupo para los habitantes del sur del Líbano, de mayoría chiíta. "Hay miles de personas en Líbano que están bajo una amenaza directa de Israel y el Estado nunca ha hecho nada para proteger a esas personas. Mientras tanto, a lo largo de los años Hezbolá ha demostrado que sí puede hacerlo", dice el analista Karim Makdisi.
 
Pero lo que le da al bloque liderado por Hezbolá un oportunidad real para ganar las elecciones parlamentarias es la alianza del grupo con otros partidos, incluyendo el poderoso partido cristiano, Movimiento Libre Patriótico. "Yo soy cristiano y no me relaciono con Hezbolá a nivel religioso o ideológico, pero votaría por ellos porque comparto otros aspectos, como la resistencia, la lucha contra Israel así como los asuntos sociales que ellos afrontan mejor", dice Antoine, un estudiante de arquitectura. La división en Líbano ha cobrado tales magnitudes que ni el bloque encabezado por Hezbolá ni la alianza 14 de Marzo, respaldada por Estados Unidos, puede asegurar una victoria en estos comicios. El voto tiene pocas probabilidades de generar un cambio dramático en la composición del actual gobierno libanés en el que Hezbolá ya forma parte.
 
Sin embargo, esto podría fortalecer la posición de Hezbolá, darle más poder en la formación del gabinete y poner a prueba las relaciones del Líbano con Occidente, especialmente con Estados Unidos, que consideran a Hezbolá como una organización terrorista.
 
"Lo que todo el mundo quiere saber es qué hará Estados Unidos si la oposición gana", dice Karim Makdisi. "¿Simplemente dejarán de hablar con el Gobierno, o serán lo suficientemente maduros para tratar con él? Yo creo que eso es lo que revelará las cartas de Obama", agrega.
 
En su discurso en El Cairo, que atrajo la atención de todo el mundo, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, enfatizó su compromiso con cualquier gobierno que reflejara la voluntad de su pueblo.
 
LOS PROBLEMAS OLVIDADOS
 
Pero aquí, esta retórica positiva estuvo eclipsada por una declaración anterior en la que las relaciones de Washington con Beirut dependerían del resultado de las votaciones de este domingo.
 
En su reciente visita, el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, dijo que dependiendo de los resultados de las elecciones Washington podría reconsiderar la ayuda que actualmente proporciona al ejército libanés.
 
En respuesta a estas declaraciones, el líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, anunció que Irán felizmente ayudaría al ejército libanés en su lugar. "No quiero a Irán en este país, no quiero al Líbano regido por Hezbolá", dijo uno de los seguidores del bloque 14 de Marzo, en un mitin reciente en Beirut.
 
Nadie aquí parece estar prestando mucha atención a los problemas de salud, educación o a temas como la corrupción y la pobreza, que son los puntos que dominan por lo general las campañas electorales en cualquier parte del mundo.
 
"Ha habido demasiada atención en torno a la importancia de la elección, pero no se han producido debates políticos profundos.
 

Nadie pregunta por qué estamos fallando en las políticas económicas y sociales, por qué la pobreza está creciendo dramáticamente, por qué los ciudadanos comunes no tienen agua ni electricidad. Todas estas preguntas han sido simplemente evitadas", dice Makdisi. 

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