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La madera del lehendakari

Un cínico Ibarreche se atreve a declarar que, en la acción de hoy, ETA muestra "un principio de locura"

Redacción Madrid. 30 de octubre. El lehendakari, Juan José Ibarreche, afirmó hoy que ETA, al atentar con un coche bomba en la Universidad de Navarra, ha llegado a una "degradación ética inmoral, inmensa e infinita", que "impacta" en la propia izquierda abertzale, al observar en estas actuaciones "un principio de locura".

   El lehendakari y el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, que mantuvieron un encuentro en la capital del país latinoamericano, instaron a lograr la paz a través del diálogo y apelaron a ETA para que adopte la decisión de acabar con la violencia.

   Durante su primer día de visita a Argentina, tras haber estado en la República Dominicana, el máximo representante del Gobierno vasco se reunió con Pérez Esquivel durante más de una hora en un céntrico hotel de Buenos Aires y, en declaraciones posteriores a los medios de comunicación, Ibarreche se refirió al último atentado de ETA para afirmar que, "detrás de una actuación de esta naturaleza, con un coche bomba en un campus universitario, hay un principio de locura evidente". "Eso es generar terror y es una acción terrorista en toda regla", aseveró.

   En este sentido, recordó que este tipo de atentados, "además de en la sociedad vasca, en general, impactan cada vez más también en el propio mundo de la izquierda abertzale, que contempla que este tipo de acciones tienen ya un principio de locura y llegan a un nivel de degradación ética inmoral, inmensa e infinita".

   El máximo representante del Ejecutivo autónomo defendió los principios de Pérez Esquivel de "la necesidad del diálogo para resolver los conflictos" y, tal como aseguró Ingrid Betancourt, destacó que "hay que utilizar los instrumentos de un Estado de Derecho, la Justicia y la Policía, pero es absolutamente necesario el diálogo".

   "Esa reivindicación de la necesidad de diálogo, que tiene que partir, también necesariamente, de una decisión de ETA, clara, evidente, de decir que la violencia se ha acabado, de una vez y para siempre, sigue siendo un elemento que reconforta cuando trasladáis este tipo de principios", dijo al Premio Nobel de la Paz.

   Asimismo, señaló que si algo ha aprendido de Adolfo Pérez Esquivel "es que hay que intentar lograr la paz, una y otra vez, que no se puede desfallecer". En esta línea, manifestó que, ante un atentado como el de Navarra, el mensaje que hay que trasladar a la sociedad vasca es que "hay que intentarlo una y otra vez".

   "Por muy duro que sea el fracasar, se ha intentado en muchas ocasiones y, hasta ahora, no lo hemos conseguido, pero alguna vez será. Y, por lo tanto, hay que intentarlo de manera incansable", insistió.

   En este sentido, trasladó al Premio Nobel de la Paz "el agradecimiento enorme del pueblo vasco" por su labor porque, "para el pueblo vasco, no hay objetivo, ninguno, ni político ni social más importante que conseguir la paz".

   "Tus desvelos, tus trabajos, tu ascendiente para con la sociedad vasca deriva, precisamente, de lo que has trabajado incansablemente para tratar de acercar la paz al pueblo vasco". "Tú has defendido, una y otra vez, la necesidad del diálogo para resolver los conflictos", apuntó.

   Por su parte, Pérez Esquivel lamentó el último atentado de ETA y envió "un fraterno abrazo solidario a todo el pueblo vasco". En este contexto, aseveró que, "quien siembra violencia, recoge violencia". "Si tenemos el coraje de trabajar y luchar por la paz, vamos a alcanzar la paz", subrayó, para mostrar su esperanza en que "el Gobierno vasco, el País Vasco, ETA y toda la sociedad vasca puedan llegar a una resolución del conflicto en bien de todos".

   A su juicio, "para ello, se requiere voluntad política y decisión", y consideró que "lo contrario de la paz no es la guerra, sino el miedo a la paz". "Yo creo que aquí hay un gran miedo a la paz, a la construcción de otros espacios".

   Por ello, realizó un llamamiento a ETA para que busque "el diálogo y una resolución política". "Creo que existe la voluntad en el Gobierno vasco y en la sociedad de poner fin a esta violencia y encontrar los caminos de convivencia", señaló.

   Tras abogar por "encontrar las raíces en la convivencia en el espíritu, en la conciencia de los pueblos", indicó que "la única forma de resolver esto es a través del diálogo". "Tenemos que abrir las puertas y ventanas para que entre la luz y no para cerrarlas y encerrarnos nosotros. Tenemos que derribar muros que son mucho más duros que el muro de Berlín, que es lo que tenemos en la conciencia y en los corazones. Tenemos que derribarlos para reencontrarnos en la gran familia humana", concluyó.

   Antes del encuentro con Esquivel, el lehendakari asistió en La Casa Rosada a la firma de un convenio entre el ministro de Interior de Argentina, Florencio Randazzo, y el secretario general de Acción Exterior del Ejecutivo vasco, Iñaki Agirre, para establecer un marco de colaboración que tenga como objetivo "prestarse asistencia mutua en materias que afecten a argentinos que residen en Euskadi y a vascos radicados en el país latinomericano".

   Juan José Ibarreche definió el acuerdo como "un convenio de humanidad" y, tras recordar que Argentina acogió a los vascos emigrantes durante el siglo XIX, afirmó que, con esta iniciativa, espera "pagar con la misma moneda a todos los argentinos que viven en Euskadi".

   En este sentido, criticó las políticas de Inmigración que, en la actualidad, desarrolla la Unión Europea, en las que "se trata a las personas como al ganado". "Han inventado una nueva nueva categoría de personas, las personas sin papeles. ¡Qué hubiera sido de aquellos vascos que, a lo largo del siglo XIX emigraron a Argentina, si no hubieran sido acogidos, sin que nadie les pidiera papel alguno para vivir, desarrollar un proyecto de vida, crecer y asentarse", concluyó.

 
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