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Diario YA


 

¿Qué ha sucedido internamente en el Cister en los últimos años?

San Bernardo, San Rafael Arnaiz " Hno Rafael " y ... Podemos

Daniel Ponce Alegre. Teólogo y Antropólogo. Ha pasado aproximadamente un mes desde que el sacerdote y monje cisterciense José Antonio Vázquez dejase su monasterio, en el que hizo voto solemne ante Dios de permanencia y estabilidad junto con los de pobreza, castidad y obediencia a Dios y a su Superior, hace unos 20 años; el Monasterio de Santa María de Huerta, y se integre en Pdemos.
Intencionadamente he dejado pasar todo este tiempo con el propósito de ver cómo se desenvolvía la penosa situación, confirmar mis previsiones, y ver si el citado monje cristiano, no monje espiritual interconfesional o algo parecido de New Age, daba vuelta atrás y regresaba a la enriquecedora y plena clausura y al bullicioso silencio de su monasterio, cumpliendo la misión para la que se consagró hace varios años, y que fue la de interceder por nosotros mediante la oración vigilante y de súplica a Dios Padre mediante nuestro Señor Jesucristo hasta la Vuelta de él con Poder y Gloria, como recordamos ahora especialmente por ser tiempo de Adviento, además de santificar su trabajo a Dios y de usarlo como método ascético, Ora et Labora como recuerda la Regla Benedictina a la que se sujetó como medio santificador; pero esto no sucedió.
Tristemente, recuerdo que Salomón dijo que en ocasiones el saber produce pesadumbre y dolor de corazón, suponía que esto no se iba a producir, pues sin entrar en las peculiaridades psicológicas del citado monje, que sin ninguna duda han sido propicias a que se produzca este suceso, el caldo de cultivo espiritual del monasterio al que pertenecía ha sido complementario y acogedor de la ideología de Podemos, así como el de la Orden del Císter en España, cuya casa madre es la Abadía de San Isidro de Dueñas en Palencia, la conocida Trapa del Hermano Rafael, santo de una profunda y enriquecedora espiritualidad mística y que ahora seguro que estaría profundamente entristecido pues " sólo Dios, sólo Dios, sólo Dios llena el alma y toda nuestra Ciencia y Estrategia consiste en esperarle ".
La ideología que ha sentado las bases para que este monje deje el monasterio, con el silencio llamativo del Abad de Dueñas, y otros hayan llegado a tener una débil espiritualidad y ausente de la fuerza y vigor de Cristo, es una ideología débil, espiritualista y no espiritual o cuyos frutos proceden de arriba, y que no se ha nutrido de la única Fuente Sólida: La Palabra de Dios, La Biblia. La profundización en la Sagrada Escritura, lo que los monjes llaman la Lectio Divina ha sido floja, abandonada o relegada a un segundo lugar, y no meditada y seria como hacían los Escribas en el antiguo Israel, Esdras y Nehemías por ejemplo o el Profeta Daniel y Ezequiel entre otros, y como hacían los buenos monjes benedictinos que seguían a San Benito o los cistercienses que seguían a San Bernardo en su reforma revitalizadora de la Orden Benedictina.
En cambio se ha acudido ha pensamientos vanales y vacuos sobre espiritualidades de moda y de actualidad que desprecian la profunda fe y fuerza de su padre espiritual San Bernardo de Claraval en por ejemplo sus Sermones o en De Laude Novae Militiae ad Milites Templi, la Alabanza a la Orden del Temple que algunos ahora consideran politicamente incorrecta y de una espiritualidad reaccionaria y vehemente, de esos barros vienen estos lodos, olvidando que Cristo no traía la paz sino la guerra espiritual contra las fuerzas de este mundo y la división entre el trigo y la mala yerba, entre familias y entre amigos.
En este contexto no se puede ser exacto y justo si olvidamos la responsabilidad de aquellos obispos y medios de comunicación que hablan de civilizaciones del amor, de culturas del encuentro, de globalizaciones del corazón y de otras sandeces cuando no malicias e irresponsabilidades que llevan a algunos a creer que todos cabemos, que nadie sobra en el Templo o Casa de Dios y que " Podemos " insertar y abrazar a todos aunque ellos no lo piden sino todo lo contrario,  quieren destruirnos para ocupar el lugar de Cristo y su Iglesia, haciéndose en portavoces o interpretadores de lo que debe ser la Iglesia de Cristo, en este contexto recomiendo se lea la muy breve pero intensísima y profunda Carta de San Judas, justo antes del Libro de Apocalipsis.
Estemos en esta situación muy vigilantes en el Estudio y en la Oración, firmes en la Fe y protegidos con la espada de la Palabra de Dios y el escudo de la Esperanza. Amén.

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