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Diario YA


 

Ramadán 1436 / 2015

Daniel Ponce Alegre.Teólogo y Antropólogo.El Ramadán es el 9º mes del calendario lunar cuyo inicio los musulmanes establecen en función del primer creciente después de la luna nueva.
Es considerado como uno de los cinco pilares " oficiales " del islam junto con:
La declaración de fe " bautismal " del musulmán.
Las oraciones diarias, entre 5 y 3.
La limosna y hospitalidad frecuentes.
La peregrinación a la Meca una vez en la vida.
El ayuno del mes de Ramadán.
La Yihad es un pilar " no oficial " del islam y es considerada " por todo buen musulmán " como una obligación pues es la vía para alcanzar la Comunidad o " Umma " Universal, inseparablemente unida del establecimiento del Califato o " Jalifa " pues el islam no establece separación doctrinal entre motivación religiosa y fin político cuyo paso previo inmediato a alcanzarlo es " al - fahtah " o la Conquista.
En el Ramadán lo más conocido es el Ayuno: desde que sale el sol hasta el ocaso no se puede comer ni beber o fumar ni tener relaciones sexuales o comportamientos excesivamente placenteros.
Se llevan a cabo los rezos correspondientes que, junto con la lectura asidua del Corán, pretenden un único objetivo:
Es un tiempo de introspección que nos aleja de las cosas terrenales, efímeras y malignas de este mundo con el fin de acercarnos a las venideras, a las promesas y bondades de Dios mediante su Reino establecido por Jesús el Mesías " Isa al - Mahsih " que hará retornar el Paraíso perdido en el Génesis, en vida de Adán y Eva, y antes de los tiempos del profeta Enoc y Noé.
El momento de romper el ayuno o " iftar " es un momento familiar alegre que recuerda el Banquete Eterno del Reino de Dios y recuerda también lo necesitados que estamos de sus alimentos físicos y espirituales, sin los cuales moriríamos en el cuerpo y tendríamos la muerte espiritual o definitiva, en la que Dios es la única garantía, y sólo en Él está la Esperanza y no en nosotros, ni en ningún sistema político democrático o en algún califato de origen iraquí, marroquí, turco o asiático; en Dios debemos esperar y estar vigilantes a sus promesas y quietos como el que avisa desde una atalaya.
Al terminar el mes de Ramadán se produce un momento de gran importancia, espiritualidad y simbolismo para los musulmanes.
En el primer día del mes siguiente, Shawwal, se celebra Eid al - Fitr: durante tres días se visten las mejores ropas, se entregan regalos y se está alegre en el espíritu.
El valor simbólico y eterno de este periodo posterior a los sufrimientos y rigores del Ramadán es que tras la penitencia en este mundo viene la alegría del venidero, tras haber pasado el dolor en este mundo dominado por El Maligno o Satanás viene el Gozo del Reino que toda la Humanidad anhela y busca, aún sin saberlo, además recordemos que Dios escribe recto con renglones torcidos y a pesar de las más grandes barbaridades cometidas y depravaciones morales de hoy, la humanidad va hacia " la Gloria del Reino y de los Hijos de Dios ".
El Camino para ello ya está visible, la Obra confeccionada en el Plan de Dios, la Piedra Angular del Edificio establecida por el Arquitecto, Jahvé: esa Piedra es Cristo Jesús, el Hijo del Hombre que nos devolverá a todos y a toda la Creación al Padre para " que todos seamos todo en el Padre ", acaben los gobiernos humanos, el sufrimiento y la falsedad y disfrutemos del Banquete Celestial Eterno, el Paraíso anhelado.
Esperemos en este Tiempo de Conversión hasta su Vuelta. 

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