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Diario YA

Quien recoja el legado de San Josemaría no precisa innovar, sólo profundizar en dicho legado a pesar de este mundo

Misa en la Catedral de Valencia por D. Javier Echevarría. EN primer plano el autor del artículo.

Daniel Ponce Alegre. Teólogo. Tras la muerte del Prelado del Opus Dei, D. Javier Echevarría, último de la generación de San Josemaría, se ha de producir en los próximos tres meses, la elección de su sucesor. Este periodo, será tiempo de oración ante el Sagrario, tiempo de estudio y discernimiento, y tiempo de consultas pues como nos recordó el sabio rey Salomón en el libro bíblico de Proverbios: " en la multitud de consejeros está en éxito; el que es entendido adquiere dirección diestra y escucha el consejo; y en el temor de Jahvé está el principio de la sabiduría ".

Quien ha de coordinar este periodo, hasta la elección del nuevo Prelado del Opus Dei, es el actual Vicario Auxiliar y General de la Prelatura, D. Fernando Ocáriz Braña, nacido el 27 de octubre de 1944 en París, Licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad de Barcelona, Licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Lateranense y Doctor en Historia de la Filosofía, y en Cristología, por la Universidad de Navarra. Desde 1986 es Consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe y Miembro de la Pontificia Academia Teológica Romana. El 23 de abril de 1994 fue nombrado Vicario Auxiliar y General de la Prelatura del Opus Dei. Si tuviéramos que mostrar de una forma esquemática el particular carisma cristiano de San Josemaria, diríamos que es: el Opus Dei, es decir, la Obra de Dios para toda la Creación " así en la Tierra como en el Cielo ".

Dicha Obra de Dios " Opus Dei " se fundamenta en la Filiación Divina, en la llamada Universal a la Santidad y en la Eucaristía. La primera, la Filiación Divina, sólo es posible si reconocemos que el Único Dios Verdadero, el Padre, es Jahvé. Que el Único " Camino, Verdad y Vida " para llegar al Dios Verdadero es Jesucristo, el Hijo Unigénito, el Ungido. Y que gracias al Espíritu del Padre, que está en nosotros sólo por la mediación " como Sacerdote Eterno " de Cristo podemos obrar como verdaderos hijos del Dios Verdadero, con la Esperanza de ser llamados finalmente, " cuando Jesucristo ate todas las cosas al Padre ", hijos de Dios. La segunda, la llamada universal a la santidad, se dirige al mundo " al que tanto amó Dios al mundo que envió a su Hijo Unigénito para que se salve y tenga Vida Eterna ".

Además es universal pues no establece distinciones entre credos y filosofías paganas pues " toda rodilla en el Cielo y sobre la Tierra se ha de doblar ante Cristo ". Además esta llamada no establece distinciones ni siquiera dentro de la Iglesia de Cristo, ya no hay diferencias entre laicos y sacerdotes, pues el " Único Mediador entre Dios Padre y los hombres es Cristo Jesús, el Señor ".

Por último, la Eucaristía se fundamenta en la propia Iglesia " Esposa Celestial de Cristo ", en las Bodas del Cordero, como la Jerusalén de arriba " que es nuestra Madre "; se fundamenta también en la Liturgia, que es el Canto y Coro que dirigimos a Dios a modo de ángeles, y de nuevo en el propio Cristo, pues constituye su propio Cuerpo Místico o Espiritual.

Lo hasta ahora expuesto constituye el Opus Dei y es lo que el nuevo Prelado ha de conservar, a pesar de las presiones internas dentro de la Iglesia relativas a ecumenismo, interconfesionalidad, comunión a divorciados, relaciones prematrimoniales y perspectiva sobre la homosexualidad o la ideología de género, y externas procedentes de " este mundo bajo el poder del Maligno " y que buscan equiparar a todas las religiones, creando una nueva espiritualidad, que de nueva no tiene nada pues es tan vieja como Babilonia y que también busca desvirtuar " la Sana Doctrina que proviene del Padre de las luces celestes ", además de perder el punto de vista de que nuestra Esperanza no está en las naciones o la política sino en el Reino prometido ( Dan 2: 44 ).

Por lo tanto, desde este Diario, pedimos que Dios Padre, Jahvé, por mediación de nuestro Señor Jesucristo, de sabiduría a D. Fernando Ocáriz y a su Consejo para que escojan a un " buen siervo, fiel y discreto, del Amo de la Mies " hasta su Vuelta con el poder y la gloria dados por el Padre. Amén.