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MALESTAR POR LA REACTIVACION DE LOS JUICIOS A LOS PRESOS DE GUANTANAMO

Obama incumple sus promesas sobre Guantánamo

Redacción Madrid. 16 de mayo. La decisión anunciada el viernes por Barack Obama de reactivar los juicios militares a los detenidos en Guantánamo acusados de terrorismo ha generado gran malestar entre organizaciones de derechos humanos e incluso entre sectores políticamente cercanos al presidente de Estados Unidos.
 
Y paradójicamente ha sido mejor comprendida y aplaudida por sectores que apoyaban la política del presidente George W. Bush. Para la organización de defensa de derechos humanos Human Rights Watch (HRW), la decisión de revivir las comisiones militares "prolongará la injusticia de Guantánamo" al impartir una justicia que consideran que estará "por debajo de los estándares" estadounidenses.
 
Asegura que Washington "puede esperar enfrentarse a la creciente condena internacional por restringir derechos básicos del proceso legal". "El sistema de comisiones militares es errado más allá de cualquier posible reparación. Reviviendo esta fallida idea del gobierno de George Bush, el presidente Obama está retrocediendo peligrosamente en su agenda de reforma", señaló el director de HRW, Kenneth Roth.
 
HRW cuestiona el argumento presentado en un comunicado del presidente Obama en el sentido de que el sistema de comisiones militares tiene raíces en la tradición legal estadounidense y es apropiado "siempre que estén bien estructuradas y bien administradas".
 
FALLO DE ORIGEN
 
Obama se ganó el aplauso de las organizaciones que hoy le critican cuando apenas llegado al poder dejó en suspenso los tribunales militares y ordenó el desmantelamiento de la prisión de Guantánamo "en el lapso de un año".
 
Aunque ahora el presidente propone modificarlas para hacerlas más justas, los grupos de derechos humanos aseguran que todavía no se cumplen las garantías consagradas en las leyes y la Constitución.
 
También aseguran que el sistema tiene un fallo de origen, porque al ser todos los factores que intervienen en él parte de las fuerzas armadas, una organización fuertemente jerarquizada, no está garantizada la independencia de éstos en el proceso legal.
 
Entre los cambios que el gobierno planteará al Congreso sobre el trabajo de las comisiones, está el limitar la evidencia basada en rumores o en fuentes no confirmadas, así como desechar la inteligencia obtenida por tratamiento cruel, inhumano o degradante, es decir, la definición de tortura. Además los detenidos tendrán ahora posibilidades de elegir sus propios asesores legales.
 
Los juicios militares no se reanudarán inmediatamente. Las 20 comisiones que se han activado volverán dentro de cuatro meses, mientras la Casa Blanca trabaja con el Congreso para dotar de un nuevo marco legal a los tribunales especiales.
 
En general, los activistas humanitarios consideran que las cortes federales tienen la experiencia, la capacidad y ofrecen todas las garantías para procesar a los detenidos en Guantánamo.
 
Para HRW la ineficacia del sistema de Comisiones Militares se evidencia en que en 7 años de trabajo sólo tres sospechosos han sido procesados, mientras que en ese mismo tiempo las cortes federales han procesado unos 145 casos de terrorismo.
 
"No hay un detenido en Guantánamo que no pueda ser procesado y no deba ser procesado en el sistema regular de cortes federales", aseguró Jonathan Hafetz, de la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU por sus siglas en inglés).
 

"Es desilusionante que Obama esté buscando revivir, en vez de terminar, este experimento fallido", aseguró Hafetz, para quien incluso con las correcciones y garantías procesales que promete el gobierno las comisiones no tendrían "legitimidad". 

Etiquetas:EEUUguantánamoObamacuba