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Principe de Asturias

Merecido premio para la sufridora ciudad de Berlín

 Cuando está a punto de cumplirse el XX aniversario de la caída del Muro de Berlín, esta ciudad ha sido galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2009, según hizo público en Oviedo el Jurado encargado de su concesión, por su contribución al entendimiento y a la convivencia en paz entre los hombres. El Muro de Berlín, símbolo de la reunificación europea, fue durante décadas la representación mundial de la Guerra Fría. La revolución pacífica que condujo el 9 de noviembre de 1989 a la caída del Muro y posteriormente a la reunificación de Alemania, ha cautivado desde entonces a millones de personas en todo el mundo, contribuyendo en gran medida al restablecimiento del equilibrio entre Oriente y Occidente.

La ciudad Berlín, dividida tras las Segunda Guerra Mundial en cuatro sectores bajo el control de los aliados y de la Unión Soviética, se convirtió en sede permanente del enfrentamiento ideológico entre el Este y el Oeste. El 13 de agosto de 1961, la República Democrática de Alemania inició la construcción de un muro para aislar el sector occidental berlinés de la RDA y evitar la emigración masiva de ciudadanos del este hacia la República Federal.

DIVISIONES

El Muro separó no solo ideologías, también familias, vecinos y amigos. El 26 de junio de 1963 el presidente Kennedy proclamaba delante del Muro "Ich bin ein Berliner" (Soy ciudadano berlinés) para expresar que Occidente comprendía la tragedia de la ciudad.

La obra sufrió hasta 1986 sucesivas reconstrucciones para reforzar la seguridad y, aunque hasta la fecha no existen datos exactos sobre el número de víctimas, más de 75.000 personas fueron arrestadas y de al menos 138 se ha certificado su muerte al intentar escapar, mientras aún se estudia otro centenar de expedientes.

En enero de 1989 comenzaron en Leipzig las primeras manifestaciones que reclamaban reformas políticas. En otoño eran ya miles los ciudadanos que de forma pacífica se manifestaban los lunes, bajo el lema "Nosotros somos el pueblo", reivindicando democracia y libertad.

En septiembre Hungría eliminó sus restricciones fronterizas con Austria para los ciudadanos de la RDA y decenas de miles de alemanes cruzaron la nueva frontera abierta en la cortina de hierro. El 18 de octubre Erich Honecker fue sustituido por Egon Krenz en el cargo de secretario general y presidente del Consejo de Estado. Menos de un mes después, el 4 de noviembre medio millón de personas se congregaban en la Alexanderplatz, en Berlín Oriental, para exigir reformas del Estado. La fuerza de las protestas callejeras puso de manifiesto que la población no confiaba tampoco en el nuevo gobierno.

EL GRAN DIA

El 9 de noviembre, ante la presión insistente de la población, especialmente tras las manifestaciones de Leipzig y Berlín, el Gobierno de la RDA promulgó un plan que autorizaba pases libres para viajes de visita. Miles de ciudadanos se agolparon a lo largo del día en los pasos fronterizos exigiendo su apertura. El Muro cayó esa noche y supuso el comienzo del fin de los regímenes comunistas en Europa Oriental.

El 18 de marzo de 1990, se celebraron las primeras elecciones multipartidistas en la RDA, dando lugar a un gobierno provisional cuyo principal cometido fue pactar el final del régimen anterior.

Las negociaciones bilaterales entre los gobiernos de ambas Alemanias condujeron a la firma, el 18 de mayo, de un acuerdo para una etapa de transición, una unión económica, social y monetaria, que entró en vigor el 1 de julio. Alemania fue reunificada oficialmente el 3 de octubre de 1990. A través del impuesto conocido como "suplemento de solidaridad", el Gobierno ha financiado desde 1991 la reconstrucción del Este.

Esta candidatura fue propuesta por los eurodiputados Martin Schulz, Iñigo Méndez de Vigo y Andrew Duff, eurodiputados, y Enrique Barón Crespo, ex presidente del Parlamento Europeo.