Home

Diario YA

Los lunes, en DiarioYa.es, la columna de Manuel Morillo

La determinación de la agenda

 
La determinación de la agenda es un principio que consiste en que los miembros de la prensa no dicen a la gente directamente lo que hay que pensar, sino en torno a qué y a quién hay que hacerlo. Sin profundizar, solo unas pocas líneas para dejar la inquietud.
 
Muchas veces nos quejamos, y con razón, de la manipulación de las noticias que aparecen en los media y la posición desde la que se cuentan. Pero  nos olvidamos de otra forma de controlar la información: la agenda. Su imposición constituye la mayor de las manipulaciones, sobre todo en el campo político y a la hora de las convocatorias electorales.
 
En la actualidad, lo hechos que no aparecen en los media, especialmente en la televisión, no han ocurrido. Las personas que no tienen reflejo en los medios no existen. Todos nos preocupamos o ignoramos las catástrofes humanitarias de los pueblos en función de si están las cámaras de las grandes agencias. Por ejemplo, ¿quién se preocupa de los cristianos sudaneses esclavizados con la anuencia del gobierno de Jartum?
 
Los media, bajo el control de muy pocas voluntades, quieren transformar la "opinión publicada", creada por una minoría privilegiada de políticos y periodistas apoyados por los capitalistas que controlan las empresas de comunicación, en la "opinión pública" de todos los ciudadanos. Y en la mayoría de las ocasiones lo consiguen.
 
La creación de la agenda pretende imponer los temas que "tienen que preocupar" a la población y hacerle obviar los que puedan afectarle realmente. Así, la agenda que proponen los medios elude sistemáticamente el ataque a los valores, la protección de la familia, la inseguridad jurídica, el desprecio de la Administración al ciudadano, etc…Y consigue que incluso los ciudadanos que se manifiestan críticos lo sean sólo con respecto a los temas propuestos por los medios.
 
Por otra parte, muchas veces, la creación de la agenda busca, por omisión, la amnesia en temas capitales: por ejemplo, por qué cuando se prentende subir el precio de la electricidad, en base a nuestra dependencia energética del petróleo, nadie busca quiénes fueron los responsables, por acción o por abandono del "parón nuclear". Hay que preocuparse cuando un tema desaparece de repente. En muchas ocasiones, no es que haya dejado de ser interesante, sino que hay interés en que desaparezca.
 
Me permito invitar a tener una prevención y hago dos propuestas.
 
La prevención: no permitir que en la avalancha de información que recibimos todos los días las noticias banales escondan las importantes. Y no caer en la trampa de que éstas sean los motivos de nuestras preocupaciones y conversaciones. La primera propuesta: de vez en cuando reflexionar sobre temas importantes acerca de los cuales no hay información y no están en la agenda que tratan los media. Quizá sean los más importantes. Así ocurre con los asuntos que conciernen a la dignidad de la persona y a la defensa de la vida de los más indefensos e inocentes. La segunda propuesta: No dejarse manejar por los "media" que están al servicio de la entente entre la clase política del sistema y ciertas castas de periodistas, y cree su propia "agenda" de temas de los que hacer partícipes a sus familiares y conocidos con los que trate.
 
Sea agente activo a través de las cartas al director, la participación del oyente, el inicio de cadenas de correos-e, el comienzo de conversaciones, etc... y fomente la libertad de sus compatriotas facilitándole acceso a la información. También a la información que parecen querer ocultar los media del "discurso cultural dominante". Que es la que le suele afectar personalmente y no suele convenir al poder.
 
 

 

Etiquetas:morillo