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La Alianza del Islam con el Comunismo

Daniel Ponce Alegre. Desde el Islam se clasifica a los no creyentes en tres categorías:
Fieles de las religiones abrahámicas reveladas por los Profetas de Alá desde Adán hasta Jesús o Issa y que son admisibles en la " dawla al islamiya " o Estado Islámico bajo el estatus de " dhimmi " o aprendiz hasta que se produzca la conversión.
Los fieles politeistas no tienen cabida en el Estado Islámico pero se establecen disposiciones para su conversión rápida, pues su presencia es inaceptable y se debe combatir.
El ateísmo o " al ilhad " es la antítesis de la religión de Mahoma y razón por la que los islamistas luchan contra el comunismo.
A finales del S. XIX, los eruditos musulmanes, como demuestran los escritos de la época, apenas escribían sobre el surgimiento de las ideas marxixtas-comunistas o socialistas pues dedicaban sus esfuerzos a hablar sobre el descontento con el Imperio Otomano, los suníes, al resurgir de la Monarquía Persa, los chiíes, y los wahabíes no dedicaban su pensamiento a la política internacional.Todo esto cambió con el auge del comunismo internacional y la caída del Imperio Otomano.
En la década de 1920, la URSS fue declarada por los islamistas como la potencia occidental atea y la forma más peligrosa de Kufr o infidelidad contra el islam, no la consideraban como a la laica Revolución Francesa o a la cultura política norteamericana sino activamente antirreligiosa.
A pesar de esta declaración por parte de los islamistas, lo curioso al leer sus declaraciones sobre la Rusia soviética es que se aprecia y en ocasiones se ve con total claridad que la veían como una nueva forma de poder ruso descendiente de las ambiciones ortodoxas eslavas del pasado y consideraban que el Partido Comunista Soviético era el heredero de la Rusia cristiana imperial, prolongación histórica del difunto Imperio Bizantino, interesante similitud con la visión que se tiene en la actualidad de occidente, y en particular de US e Israel, como cruzados y judíos, y que demuestra la profunda motivación teológica de los islamistas.
Irónicamente, a pesar de que la campaña soviética iba contra todas las religiones, incluida por su puesto la ortodoxa, los islamistas la entendían como una guerra ortodoxa rusa contra el islam y la cultura árabe en general.
Además el resentimiento islamista con el comunismo se vio agravado por la creciente afiliación de las clases bajas al comunismo y el socialismo en un extraño enlace desde el punto de vista teológico. Muchos intelectuales, altos cargos y académicos musulmanes se afiliaron a los partidos comunistas e incluso fundaron partidos laicos de ideología islamocomunista como el Partido Baaz de Irak.
El entender esta postura de los islamistas explica en gran medida por qué decidieron enfrentarse a comunistas durante la II Guerra Mundial, aliándose con los nacionalsocialistas alemanes e italianos en contra de Stalin y el resto de los Aliados, y también por qué durante la Guerra Fría, considerada por algunos analistas como la III Guerra Mundial, se aliaron con US en contra de los comunistas que invadían Afganistan, pese a ser esos mismos islamistas los que décadas después atentaron contra US el 11S con el apoyo directo o de cobertura de grupos comunistas, socialistas y nacionalistas que buscan la desestabilización de gobiernos establecidos.
Debemos considerar estos aspectos históricos a la hora de establecer relaciones diplomáticas en la actualidad y en nuestros análisis de política internacional, y de seguridad y defensa.
Con el fin de entender más en profundidad esta cuestión veremos, Dios mediante, en un próximo artículo las diferentes corrientes islamistas según su visión teológica particular del Islam.
 

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