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Güemes, a DiarioYa.es: “La izquierda ha decidido convertir Madrid en un campo de batalla político”

Juan José Güemes conversa con el director de DiarioYa.es, Rafael Nieto

Rafael Nieto. Miércoles, 23 de julio.

Juan José Güemes sabe que tiene un gran futuro político. Su capacidad para adaptarse a los distintos puestos de responsabilidad que ha ocupado en el Gobierno de Madrid, su juventud no exenta de experiencia política, además de una buena imagen, han hecho que algunos analistas le vean en un hipotético Ejecutivo nacional con el PP. El último congreso celebrado en Valencia le ha puesto en la Ejecutiva, aunque él parece muy cómodo siendo uno de los hombres de confianza de Esperanza Aguirre. Ayer nos recibía en su despacho de la Consejería de Sanidad.

Empecemos hablando de la Consejería que dirige…, ¿cómo definiría la situación de la sanidad pública madrileña?

Madrid tiene una posición de liderazgo en lo que se refiere a la sanidad. Liderazgo en lo que se refiere a la asistencia sanitaria de la máxima calidad, ahí están los 8 nuevos hospitales que se han abierto en la Comunidad de Madrid en los últimos meses y los cuatro nuevos que están previstos esta legislatura, los 56 centros de atención primaria que se construyeron en la pasada legislatura, los 55 que se van a poner en marcha en ésta…, es decir, es la Comunidad que más intensamente está ampliando los servicios sanitarios y produciendo no sólo un acercamiento de la atención especializada y primaria con los nuevos recursos a los ciudadanos sino también una descongestión y una menor presión asistencial en los recursos que ya existían. Por ejemplo, la apertura del Hospital Infanta Sofía supone desde luego acercar la asistencia sanitaria especializada a los vecinos de Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Algete y todas las poblaciones de la zona norte de Madrid, pero también supone que para los usuarios que permanecen en La Paz, que era el hospital de referencia de esta población antes, pues tienen una presión asistencial disminuida como consecuencia del desplazamiento de 350.000 personas, que ahora son atendidas en este nuevo centro. Y Madrid contribuye también a fortalecer los otros dos pilares de la sanidad, como la docencia (es la comunidad que más profesionales está formando, no sólo para Madrid sino para el resto de España) y también en investigación, donde ocupa claramente una posición de liderazgo.

Hay un asunto que sigue preocupando a los ciudadanos, nos referimos a las famosas listas de espera, ¿cuál es la situación en Madrid a día de hoy?

Madrid está dentro de un tiempo de respuesta muy reducido en la lista de espera quirúrgica, desde junio de 2005 no hay ningún madrileño que haya tenido que esperar más de 30 días para ser operado (de hecho, han sido más de 750.000 los madrileños que han sido operados desde entonces, y lo saben). Pero seguimos teniendo demoras que van más allá de lo razonable en algunos casos, en las pruebas diagnósticas y en las consultas al especialista. Y ese es nuestro desafío, ser capaces de controlar la demora desde un punto de vista integral, ser capaces de mantener la lista de espera quirúrgica dentro de ese plazo máximo de 30 días, pero también ser capaces de garantizar que no habrá una demora superior a los 40 días en la realización de una consulta con el especialista o de una prueba diagnóstica, y que ese plazo se mantenga en una demora de menos de quince días cuando el facultativo sospecha que podemos estar ante una enfermedad grave, como el cáncer.

¿En qué medida la consecución de ese objetivo se ve dificultada por la llegada masiva de inmigrantes a nuestra región?

Pero no porque sean inmigrantes, sino porque son nuevos madrileños. La población de Madrid ha pasado, en un corto espacio de tiempo, de un millón a seis millones doscientas mil personas. Son personas que demandan educación, servicios sociales, sanidad, que tienen hijos que llevan al pediatra y que naturalmente sufren enfermedades, como las sufrimos cualquiera. Eso ha devenido en una presión asistencial muy superior. Cuando uno contempla las cifras y el crecimiento de la actividad sanitaria en la Comunidad de Madrid, realmente entiende la necesidad de esas infraestructuras que se pusieron en marcha hace cuatro años, y que ahora están a disposición de los ciudadanos. En Madrid ahora mismo se están haciendo 55 millones de consultas de atención primaria, casi 13 millones de consultas de especialista, casi 400.000 intervenciones quirúrgicas al año, y millones de pruebas diagnósticas, de laboratorio…, es decir, estamos hablando de unas cifras y de una actividad extraordinaria, y que es posible sacar adelante con infraestructuras, con recursos, pero sobre todo con la entrega y profesionalidad del extraordinario capital humano que tiene la sanidad madrileña.

En algunas inauguraciones de centros sanitarios, Vd, y Esperanza Aguirre han recibido insultos e incluso intentos de agresión, ¿responde todo a una campaña organizada por la oposición?

Hay una cosa que está clara: en la sanidad pública madrileña hay mil liberados sindicales. Personas cuyo sueldo es financiado con el trabajo del resto de los trabajadores, que a mí no me cabe duda de que en muchos casos dedicarán ese tiempo que se les ha dado, retribuido pero sin trabajar, para defender los derechos del resto de los trabajadores, pero también sabemos que hay muchos casos en los que esas horas sindicales son empleadas por algunas organizaciones sindicales para hacer política, incluso interrumpiendo el funcionamiento de los servicios públicos. Yo creo que no sólo es un abuso y un mal uso del dinero de los contribuyentes, y un abuso de la confianza del resto de los  trabajadores, y un mal uso de un derecho sindical, sino que además creo que las dos organizaciones sindicales más implicadas en este tipo de altercados, que son CC.OO. y la UGT, creo sinceramente que han confundido su papel. Han aceptado la subcontrata de la labor política que deberían desarrollar el PSOE e IU, trabajan por cuenta de las instrucciones políticas que les dan estos partidos. Están confundiendo su papel, y en esa confusión están llegando muy lejos; primero, interrumpiendo y obstaculizando un servicio público esencial como es la sanidad, pero también se equivocan cuando asumen el papel de insultar a una legítima representante de todos los madrileños, como presidenta del Gobierno regional. El líder de la UGT ya dijo que el Gobierno (regional) no era legítimo; no porque no le hubiese votado una amplísima mayoría de los ciudadanos, sino porque no le gustaba a él. Así es como da o quita legitimidades la izquierda. Pero el hecho de que él o cualquier liberado sindical tenga otras preferencias políticas no les da derecho ni a interrumpir un servicio público ni les da carta blanca para insultar o intentar agredir a personas que simplemente cumplimos con nuestra obligación de servir a los ciudadanos.

Expliquemos a nuestros lectores en qué consiste la sanidad concertada, porque quizá haya sido un concepto también poco aclarado, o directamente manipulado…

En España hay un mandato constitucional, y una legislación que desarrolla el derecho a recibir una asistencia sanitaria gratuita. Y ese es un derecho que tiene un alcance prácticamente universal. La sanidad se financia con cargo a los impuestos que pagamos todos, y para todos es accesible esa sanidad, incluso para las personas que llegaron antes de ayer de otros países y que se incorporan a nuestra sociedad. Pero el modo en que garantizamos la prestación de ese servicio puede seguir muchísimos caminos. Por ejemplo, los funcionarios del Estado tienen esa garantía pública de la sanidad, con financiación pública, pero el Estado contrata los servicios de dos aseguradoras privadas, en este caso Adeslas y Asisa, y lo que tienen los funcionarios es un seguro con esas dos compañías. Por ejemplo, todos los funcionarios de la Comunidad de Madrid tenemos una garantía pública de servicio sanitario financiada con los impuestos de todos, pero una prestación de servicios a través de la entidad colaboradora de la Comunidad de Madrid, que funciona a todos los efectos como un prestador privado. Lo mismo ocurre con los trabajadores de RTVE o los periodistas que están en la Asociación de la Prensa de Madrid. Por ejemplo, hace poco la ministra de Defensa dio a luz en Cataluña, y lo hizo en un hospital que está concertado con la Orden de San Juan de Dios, y que es un hospital de la red pública que es el hospital materno-infantil de referencia de toda un área sanitaria; y no se gestiona directamente por la Generalitat ni por la administración pública, sino que está gestionado en este caso por la Orden de San Juan de Dios, una orden que tiene una experiencia centenaria en la prestación de servicios sanitarios. En Andalucía hay áreas sanitarias enteras, igual que en Cataluña (ambas con gobierno socialista) que están administradas por empresas privadas, como en todas las comunidades autónomas. Castilla La Mancha, por ejemplo, concierta con hospitales privados de Madrid. ¿Por qué? Porque las administraciones no podemos basarnos en principios ideológicos a la hora de dar un servicio tan importante como la sanidad. Y desde luego ningún prejuicio, ningún dogmatismo, puede impedirnos dar el servicio de mejor calidad a los ciudadanos. Por eso utilizamos todos los recursos públicos, pero también los recursos privados. Eso sí, financiados y garantizados por el sector público. Y yo tengo la convicción de que a los pacientes ni les va ni les viene que el médico que les atienda sea estatutario o tenga un contrato laboral, y probablemente tampoco le importe a muchos de los profesionales. Lo que le importa es que le den un servicio de calidad, garantizado por la administración pública, un servicio que ofrezca unos estándares de seguridad, un servicio que se le dé con rapidez, sin demoras que puedan derivar en problemas irresolubles. La izquierda está haciendo un discurso muy hipócrita en este sentido, porque mientras critica iniciativas con las que tratamos de ampliar los servicios sanitarios de la Comunidad de Madrid, y poner todos los medios (da igual quien los gestione) a disposición de los pacientes, naturalmente las comunidades autónomas gobernadas por el PSOE hacen lo propio. Detrás de esas críticas lo que hay en Madrid es una táctica partidista de la izquierda, porque han decidido convertir Madrid en un campo de batalla político. Y si en esa batalla tienen que obstaculizar el funcionamiento de los servicios públicos, o insultar e intentar agredir a los legítimos representantes de los ciudadanos, pues lo van a hacer. Y yo soy bien consciente de ello. Y además, están defendiendo el statu quo…, ¿qué representa para la izquierda tener a centenares de liberados sindicales, que son retribuidos pero que no tienen que ir a trabajar y es que en no pocas ocasiones dedican su tiempo al activismo político por cuenta de IU y el PSOE? Por tanto están defendiendo también un privilegio que cuesta millones de euros a los madrileños.

En relación con esto último, ¿cree Vd. que siguen siendo el “muro de contención” del Gobierno de Zapatero?

Zapatero va a hacer lo posible por obstaculizar Madrid, como ha hecho en estos cuatro años anteriores. Lo que nos separa del Gobierno de Zapatero no es que pertenezcamos a partidos políticos distintos, ni siquiera las diferencias ideológicas (que son sustanciales). Lo que nos separa es la vocación de servicio a los madrileños. Zapatero se ha desentendido de la obligación que tiene para con los madrileños. Es más, toda su actividad política y todas sus actuaciones políticas hacia Madrid han ido en la dirección de castigar a los madrileños. El de Zapatero es un Gobierno que está contra los madrileños, y desde luego va a tener enfrente al Gobierno de todos los madrileños, que es el Gobierno de la Comunidad de Madrid.

Le planteamos una cuestión un tanto incómoda…Queremos saber qué tipo de controles pasan los centros abortistas que hay en la Comunidad de Madrid, como el que acaba de abrirse en Retiro, y si tienen algún tipo de convenio o subvención pública.

Todos los centros tienen un seguimiento sistemático, y por ser servicios de una alta complejidad, en aquellas comunidades autónomas donde existen, están incluidos anualmente en el plan de inspección. Fruto de esas inspecciones, el año pasado nos vimos obligados a cerrar dos centros que no cumplían con los mínimos requisitos establecidos en la legislación, al menos en apariencia y con las pruebas que pudo conocer la inspección de sanidad, ni tampoco las mínimas garantías de seguridad para los pacientes. Y esos centros es verdad que tienen conciertos no con la Comunidad de Madrid, sino con todas las comunidades autónomas. ¿Por qué? Porque en la sanidad pública la mayor parte de los facultativos y del resto de profesionales sanitarios son objetores de conciencia, y yo creo que hay que respetar esa opción. Y desde luego no está en el ánimo de este Gobierno obligar a nadie a practicar una interrupción voluntaria del embarazo en aquellos casos en los que pueda representar un conflicto de conciencia para el médico.

¿Y en el futuro…?, ¿continuará la misma política?

Yo creo que tenemos que profundizar en la dirección de prevenir embarazos no deseados y de tratar de ofrecer alternativas a las madres que se ven ante una encrucijada en su vida, y que pueden no sentirse capaces de llevar un embarazo a término y de hacerse cargo de un niño, por las razones que sean (sociales, económicas, psicológicas, etc.); Debemos favorecer redes de apoyo, dar alternativas, incluida la adopción, y dar todas las facilidades. Y desde luego también en la política de la Comunidad de Madrid va a estar el cumplimiento estricto de la normativa vigente…, ni más ni menos. Una administración no puede hacer dejación de eso, ni con las clínicas abortistas ni con ningún otro centro sanitario, ni con ningún otro centro cuya actividad dependa de una autorización administrativa.

¿Usted personalmente ve con simpatía estos centros?

Yo no tengo que verlos con simpatía ni tampoco lo contrario. Y en todo caso, mis convicciones o mis ideas personales no son relevantes. Lo importante es que hay una legislación y mi obligación como consejero es hacer cumplir esa normativa, en garantía de la salud y la integridad de los pacientes, porque la ley ha de cumplirse, y también en profundizar a la hora de dar alternativas a mujeres que pueden encontrarse con un embarazo no deseado y que simplemente tengan oportunidades y libertad de elegir.

Cuéntenos, de forma resumida, cuáles son los próximos proyectos de su Consejería.

Cuatro nuevos hospitales, 55 nuevos centros de salud, y la demora en la espera para una consulta o una prueba diagnóstica en un máximo de 40 días (en quince en aquellos casos en los que el facultativo aprecie que podemos estar ante una enfermedad grave). Estos son los principales compromisos. También se van a remodelar hospitales tan importantes como el Ramón y Cajal, La Paz, el Gregorio Marañón, el 12 de Octubre, y eso va a requerir de muchísimo esfuerzo.

¿Cómo va a ser el próximo congreso regional del PP de Madrid?, ¿habrá más unidad que en el anterior?

Ya en el anterior hubo una gran unidad, porque el 92% de los compromisarios dimos nuestro apoyo a la candidatura encabezada por Esperanza Aguirre. Pero además, la presidenta del PP de Madrid ha respondido a la confianza que los compromisarios depositamos en ella hace tres años, y que ha llevado al PP de Madrid a unas victorias electorales con las que hace tan sólo cuatro años no podíamos ni soñar. Hoy el PP gobierna en la inmensa mayoría de los municipios de la región, y en las últimas elecciones municipales, autonómicas y generales, celebradas después del Congreso en el que Aguirre fue elegida Presidenta, el PP ha mantenido un amplísimo respaldo. El partido está más vivo que tenido más votos que nunca, con más liderazgo que nunca, y eso es algo que no sólo los compromisarios, sino todos los afiliados y simpatizantes del partido reconocen. Es un congreso en el que el liderazgo va a salir fortalecido, más si cabe, pero sobre todo será un congreso de debate de ideas y de fortalecimiento de un proyecto político, de renovación de programas y de ser capaces de ofrecer a la sociedad madrileña en las próximas citas electorales los mejores programas electorales basados en las mejores ideas y en las experiencias que mejor han funcionado en todo el mundo, las ideas que defendemos desde un centro reformista y liberal.

¿No cree que los enfrentamientos continuos entre Gallardón y Esperanza perjudican al partido?

Creo que en este asunto hay algo de exageración mediática, hay mucho de leyenda, y no es difícil encontrarse a los MCS haciendo una exégesis de cada movimiento facial que hacen ambos, y una triple interpretación y una cuarta derivada sobre todo lo que dicen o hacen. Lo que encuentran los madrileños son dos administraciones que son ejemplo de buen gobierno. Es muy difícil encontrar líderes de gobierno como Esperanza, como Alberto, como Bartolo, el alcalde de Alcalá de Henares, o Esteban, el de Móstoles, o en fin…, tantos otros alcaldes que podría citar que son un ejemplo de buen gobierno por su vocación de servicio público y efectividad. Lo que tiene la CAM es mucha calidad política, hay gente muy buena que está dando ejemplos muy buenos.

¿Se siente usted reforzado por el último congreso nacional celebrado en Valencia?

Yo soy un miembro del PP desde hace muchísimos años, soy parte del equipo de Esperanza Aguirre, que es con quien llevo trabajando ya mucho tiempo y donde me siento extraordinariamente cómodo, formo parte del mejor gobierno que hay en España, que es el de Esperanza Aguirre, y en la medida en que pueda contribuir desde el PP de Madrid a fortalecer un proyecto nacional y pueda ayudar a que España tenga un gobierno en La Moncloa mejor que el que tiene, estoy encantado de hacerlo.

¿Piensa que Esperanza Aguirre sería una buena presidenta del Gobierno de España?

Creo que Esperanza Aguirre tiene todas las virtudes que debe reunir un buen líder político. Es una mujer de principios y de convicciones, tiene las ideas muy claras, raro es que se aparte de esos principios, con una extraordinaria capacidad de trabajo, leal, capaz de confiar y de inspirar confianza, y de exigirse a sí misma más que a los demás. No creo que con esas condiciones y con esos atributos que muchas personas reconocemos en Esperanza Aguirre, no creo que a priori tuviera que ponerse límites. Cuestión distinta es que, como ella misma ha señalado muchas veces, sus aspiraciones políticas están colmadas después de haber sido la primera en casi todo: la primera mujer teniente alcalde de Madrid, la primera Ministra de Educación, la primera presidenta del Senado… y la primera presidenta de Comunidad autónoma elegida por sus conciudadanos. ¡Y además, preside el mejor gobierno que hay en España!

 

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