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Diario YA


 

Cuando el plástico es aliado del desarrollo sostenible

La larga vida útil de las cajas de plástico plegable y de los embalajes reutilizables hacen de algunos usos del plástico una opción respetuosa con el medio ambiente.

Estamos acostumbrados a pensar que los recipientes de vidrio o de cartón son siempre la mejor opción para el medioambiente, pues son materiales reciclables. Lo cierto es que esta afirmación puede ser errónea dependiendo del uso que se le vaya a dar a los materiales. Esto se entiende mejor con las 5 Rs del desarrollo sostenible.

Las cinco Rs de la ecología son cinco palabras que comparten inicial y se deben aplicar de forma jerarquizada, dando prioridad a las que aparecen antes en la lista:

●  Reemplaza materias primas tóxicas para la salud o muy contaminantes para el medio ambiente por otras que realicen la misma función.
 
●  Reduce en origen los residuos generados. El mejor residuo es el que nunca llega a producirse. Un contenedor de plástico que dure años puede ser mejor opción que numerosas cajas de cartón que deterioren si soportan grandes pesos o si se humedecen.

●  Reutiliza. De nuevo, algunos contenedores y cajas desmontables de plástico de calidad superan al cartón como primera opción.
 
●  Recicla. Aquí es donde el plástico y el vidrio son los héroes, aunque poca gente sabe que siempre, para producir material reciclado, se necesita nueva materia prima además de energía.

●  Recupera. Pura lógica, cuando algo se haya dañado, si tiene otro uso posible, démoselo.

Grandes empresas como Correos Españoles, Decathlon o El Corte Inglés recurren a las cajas de plástico plegables o desmontables para su logística de almacenaje y distribución de productos, por el ahorro que les supone como empresa y como parte de una política de desarrollo sostenible. Para no jugársela con materiales deficientes, estas grandes empresas recurren a profesionales como la tienda on line de Schoeller Allibert, pues la calidad de los materiales es lo que garantiza la rentabilidad del producto, mientras la amplia oferta de formatos y tamaños permite optimizar el aprovechamiento de los almacenes y también del transporte en caso de camiones o grandes contenedores.
 
En la industria alimentaria también se recurre al plástico para el almacenamiento en cámaras frigoríficas o para el transporte de frutas y verduras frescas. Además de las opciones plegables y desmontables, se opta también por contenedores apilables, que ocupan poco spacio cuando no están siendo usados.
 
Para el ciudadano de a pie, las cajas de plástico pueden ser una buena manera de distribuir el espacio en trasteros cuando contengan objetos pesados como pueden ser libros. O en caso de guardar enseres de jardinería o preservar algo que se almacene al aire libre. La clave para que la elección de los contenedores de plástico sea, en efecto, sostenible, es la planificación: se elegirá este material cuando sea posible darle usos reiterados al embalaje, mientras que en los casos de usar y tirar, como puede ser una mudanza que se realice sin contratar los servicios de una empresa especializada, es cuando el cartón será la materia prima a escoger para las cajas que después se desecharán.