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Diario YA

La derecha española ha tirado la toalla en la batalla de las ideas

Alardes Podemitas

Rafael Nieto, director de Sencillamente Radio, en RADIO INTER. La historia política y social reciente de nuestro país se resume con la frase: la izquierda actúa, y la derecha calla y consiente. Nada tan cierto, desgraciadamente, como esa concisa afirmación que ni los más encendidos defensores del principal partido de centro derecha podrán negar.

La derecha española ha tirado la toalla en la batalla de las ideas, ha renunciado a defender a su electorado, se ha lanzado de cabeza, y con gusto, al lodazal del relativismo moral, y se ha entregado en cuerpo y alma a la economía, un sitio agradable donde sólo hay que fichar a buenos gestores, pero que no implica mojarse ni dar la cara en unos tiempos tan duros como éstos. La extrema izquierda hace y deshace a su antojo, cambia leyes, emite sentencias, modela las almas de nuestros jóvenes, los confunde y engaña con falsedades y manipulaciones, los perturba y pervierte, les mete una basura ideológica infecta en la cabeza, y la derecha se cruza de brazos, mira entretenida y luego pretende que esos jóvenes, cuando se hagan un poco más mayores, voten al Partido Popular. Espera, por tanto, un milagro; pero por suerte, Dios tiene reservados los milagros para lo que verdaderamente importa y hace falta, y no para remediar los errores, las renuncias y las cobardías de algunos hombres.

En medio de una guerra realmente dura por el poder en el seno de Podemos, con el demócrata Iglesias cortando las cabezas de todos sus camaradas que él cree que le han salido rana, la concejala podemita de Madrid Rita Maestre ha sido declarada culpable por ofender los sentimientos religiosos de los católicos cuando asaltó medio en pelotas la capilla de la Universidad Complutense de Madrid en el año 2011. No tendrá que ir a la cárcel ni nada por el estilo, sino simplemente pagar una multita de cuatro mil y pico euros, que imaginamos pagará Podemos con las cuotas de sus militantes, que para eso están. Iglesias y Errejón, que han pasado de ser hermanos a no poder ni verse, ya se han solidarizado con la joven concejala, por supuesto. Ofender los sentimientos más nobles de las personas cuesta en España eso, 4.200 euros.

Por ese precio, uno puede interrumpir una eucaristía, violentar y amenazar a los presentes, ofender a nuestro Señor Jesucristo y al Santísimo Sacramento, reírse de lo más sagrado, y salir del lugar casi a hombros, envalentonada y alegre, segura de que en el poco probable caso de que tuviese que ir a juicio, como así ha sido, el tribunal será siempre amable y comprensivo. Una multita, 4.000 euritos, y a correr. Y a seguir siendo concejala del Excelentísimo Ayuntamiento de Madrid, llevándose al mes un salario que jamás hubiera soñado esta señorita ganar en la empresa privada, ni en el más maravilloso de todos sus sueños. El PP, que no movió un dedo para llevar a Rita a los tribunales, una labor que han llevado a cabo Alternativa Española, pide ahora la renuncia de la condenada a su cargo de concejala.

Pero estas cosas no pasan por casualidad, no son casos aislados, como algunos puedan creer. Estas cosas son la consecuencia lógica y normal de haber estado durante cuarenta años demoliendo el edificio moral de nuestra Patria, despojando al pueblo de la espiritualidad que tenía, destrozando cualquier rastro de integridad, de respeto a la tradición y a la Fe, de respeto a aquello que configura nuestra identidad cultural más antigua y venerable. Cuarenta años en los que la acción permanente de la izquierda, y la pasividad, cobardía y miserable complicidad de la derecha han convertido una nación fuerte, pujante y con futuro en un estercolero donde pululan la desvergüenza, la mediocridad y la corrupción. Ahora no vamos a sorprendernos de que una tipa con el pelaje de la susodicha haya recibido este regalo por parte de la Justicia.

Y luego vienen elecciones y pasa lo que pasa, naturalmente. A nadie debe sorprender que las izquierdas vayan a gobernar próximamente, es lo normal. Lo sorprendente sería lo contrario. Los partidos de izquierda, los viejos y los de ahora, saben muy bien qué teclas hay que tocar para que después todo cuadre en las urnas; saben dónde hay que actuar y exactamente lo que hay que hacer. La derecha, mientras, mira, escucha y se cruza de brazos. Esperando el milagro que nunca ha de llegar, porque quien siembra vientos recoge tempestades.

Rafael Nieto, director de Sencillamente Radio, en RADIO INTER (918 am)

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