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Más de tres mil personas esperan a que José Moreno indique en qué municipios de Madrid y Toledo construirá los nuevos pisos

“El Pocero Bueno” retrasa la construcción de 2000 viviendas


Jaime Barcaiztegui. 27 de noviembre.

José Moreno, también conocido como “el Pocero Bueno” de Fuenlabrada, anunció la paralización de la construcción de las 2.000 viviendas que tenía intención de repartir entre varios municipios del sur de la Comunidad de Madrid y del norte de la provincia de Toledo.

Según ha explicado a distintos medios de comunicación, el inicio de las obras se verán retrasadas debido a que los terrenos en los que tenía previsto edificar han aumentado de precio –la alegre subida de cuatrocientos ochenta y cinco a seiscientos euros el metro cuadrado–; esto llevaría a un incremento excesivo de los precios de los pisos.

Por ello ha suspendido el acto que iba a tener lugar en la sede de la asociación vecinal, que él mismo preside en Fuenlabrada, el día 25 de noviembre a las 20:00 horas. En este acto se reuniría con los medios de comunicación y explicaría los municipios donde iba a edificar los más de 2000 pisos. Éstos iban a ser de entre setenta y noventa metros útiles, y costarían entre ciento veinte mil y ciento sesenta y ocho mil euros –aunque las viviendas no existían sobre el plano y tampoco sabían su ubicación.

De momento, José Moreno ha explicado que continuará las negociaciones, de forma privada, con los propietarios de los terrenos y, aunque son muchos los interesados que quieren venderle sus fincas, él comprará a quienes le den las mejores ofertas, puesto que lo importante es que los precios finales de las viviendas se ajusten a las expectativas de compra pactadas con los vecinos. Además, el ayuntamiento de Fuenlabrada comunicó que El Pocero no tenía suelo municipal en la localidad.

Mientras tanto, las 3.000 personas que tenía el señor Moreno apuntada en su lista de espera –la mayoría jóvenes entre 18 y 35 años y divorciados sin una vivienda en propiedad (principales requisitos necesarios)– han estado esperando más de una semana a las puertas de la Asociación de vecinos de La Avanzada para conseguir su vivienda a precio de coste. Pero tendrán que esperar un poco más a que José Moreno vaya anunciando paulatinamente dónde edificará sus promociones.

Los interesados, para sufragar los gastos de la construcción de la cooperativa, tuvieron que poner ciento veinte euros a fondo perdido cada uno –un total de doscientos cincuenta y dos mil euros–.

El Robin Hood del ladrillo –así llaman a José Moreno en varios medios de comunicación–, ha sido tentado por varios partidos de Fuenlabrada, aunque él, de momento, no tiene ninguna aspiración política, él prefiere dedicar su vida a procurar viviendas dignas a precios más que razonables para que las personas tengan lo que el Estado debería proporcionarles. Curiosamente, es el primer promotor privado que no va a exprimir la vida de sus clientes.

Hace unos cuantos años, en 1979, sí participó en la vida política de Fuenlabrada como militante del PT (Partido de los trabajadores), en el que salió elegido, ejerciendo durante cuatro años como Concejal de Deportes. Más tarde, se implicó a fondo en el movimiento obrero y asociativo dándose cuenta de que si trabajaba a pie de calle su labor se notaría más.

En 1998 remodeló un bloque de pisos abandonados, que fueron vendidos por un valor de seis millones de las antiguas pesetas. Dos años más tarde entregó una segunda promoción de ciento setenta pisos en la que el precio variaba entre los ocho y nueve millones de pesetas.

Su maniobra más famosa fue la siguiente: después de enterarse de que doce familias de Fuenlabrada se habían quedado en la calle por la estafa de un abogado, se lanzó a esas mismas calles y consiguió que unos dos mil vecinos –la mayoría mujeres y niños al salir en un día laboral– le siguieran, mientras él se encadenaba a una ventana en forma de protesta.

Años después, en el 2007, se asocia a la constructora Fomento de Construcciones y Contratas para poner en marcha su tercera promoción, que constaría de cuatrocientas dos viviendas en Fuenlabrada, junto al hospital y frente a la universidad de esta localidad. Estos pisos costaron entre ochenta y dos mil y ciento siete mil euros. Son pisos de tres y cuatro habitaciones incluyendo veintiocho dúplex. Es decir, unas cinco veces más baratos que los pisos de alrededor.

Su éxito se basa en conseguir que los vecinos se asocien frente a las promotoras, es decir, que los mismos vecinos promuevan sus pisos, usando el cooperativismo como alternativa. Además, primero se trataría de construir en terrenos adquiridos directamente de los ayuntamientos -después de particulares–. Y, fundamentalmente, no especular ni aprovecharse de uno de los bienes más preciados y necesarios para la vida de las personas: sus casas. Como dato significativo, José Moreno recibe tres por ciento de los proyectos que lleva a cabo, en lugar del trece por ciento que se llevan otras promotoras y cooperativas.

Sería muy interesante que otras personas en este país dejaran de hacerse ricos a costa de otros, y siguieran el ejemplo de este promotor. No hace falta aprovecharse de las personas para vivir bien. Y también sería interesante que los propietarios de la tierra no empezaran a especular más ahora que se han dado cuenta de que existe otra forma de adquirir una vivienda digna.

 

Etiquetas:Vivienda